Tropezón en la playa

Goes cayó en su visita a Malvín y aún así se mantiene al tope de la tabla de posiciones, pero ahora compartiendo puntaje con Aguada y el propio el azul de la playa. 80 a 71 fue el score final de un encuentro que dominó de principio a fin el conjunto de la calle Legrand.

 


Goes no entró bien en el partido, algunas desatenciones en defensa, y la falta de pericia en ataque, fueron severamente castigadas por el conjunto playero, que por el contrario saltó a la cancha a bombardear con mucha precisión desde el perímetro, y rápidamente sacó una ventaja de 21 a 3, factor que en apenas algunos pocos minutos ya ponía el partido muy cuesta arriba para el Misionero.

El final del primer cuarto marcó una leve recuperación, Goes mejoró la marca, y con el ingreso de Fernando Martínez potenció sus opciones de ataque, logrando descontar parcialmente la ventaja del local, para colocarse a 14 unidades.

El segundo chico presentó a un Malvín algo más errático en ataque, por momentos abusando del tiro exterior, lo que le permitió al Misionero acercarse en el tanteador y asomar una leve mejoría en el juego (impulsado principalmente por su dupla extranjera, que hasta ese entonces no había podido hacer pie en el juego, y gracias también a los impulsos individuales de Brian García), cerrando la primera mitad a solo 7 tantos de distancia del Playero, lo cual podía presentarse como alentador en los números, pero la distancia en cuanto a volumen de juego todavía parecía seguir siendo la misma.

Malvín salió al tercer cuarto decidido a confirmar en el score, esa superioridad que mostraba en las acciones, y así fue. Un Cabot sobresaliente, muy bien acompañado por Mazzarino y Souberbielle, se encargaron de estirar la diferencia y de sacar de apuros al playero cada vez que Goes intentó ponerlo incómodo en el partido. Fue así que la distancia volvió a estirarse a 17 unidades.

Más de lo mismo en el último chico. El misionero guapeó, intentó, quiso, y logró ponerse a 3 puntos, fundamentalmente empujado por un brillante ingreso de Santiago Wohlwend en el partido. Pero una y otra vez el intento de Goes por hacerle daño al local, murió en las manos del mismo hombre, Marcos Cabot, quien finalmente terminó siendo la gran figura en la noche del Martes.

No se puede ganar siempre, se perdió frente a uno de los candidatos a ganar la Liga, y es importante destacar que aún en esas noches donde los circuitos no fluyen y no se encuentra el mejor básquetbol, a este plantel le sobra temple, y mucho de ese "ADN" que todo equipo de Goes debe tener, para no dar jamás por perdido un partido hasta que llegue a su final.

Se perdió solo un partido, y aún sigue siendo brillante la racha arrolladora del Goes en esta Liga.

Tranquilo el Misionero, la revancha está a la vuelta de la esquina, y ya se viene el partido que más nos gusta jugar, y también el que más nos gusta ganar.

¡Meta el Goes!