Rápido y Furioso

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Rápido, y Furioso. Ese sería el título si hubiese que ponerle un nombre cinematográfico a este pasaje de un Goes que en la zona de la permanencia arrasa con los rivales, y en apenas ocho fechas ya se puso solito otra vez a tiro de la zona picante de la Liga.

 

Pavada de costumbre la del Misionero en este Reclasificatorio. “El Goes volvió a ganar..” dice la canción que la barriada quisiera cantar siempre que termina un partido. Y el equipo una vez más le dio al hincha la posibilidad de entonarla, manteniendo el invicto en la fase de permanencia, y asegurando, a falta de varias fechas para el final del Reclasificatorio, ya un lugar en los Playoffs para enfrentarse a alguno de los últimos tres equipos que disputan la Superliga.

Esta vez el rival fue Olimpia, y fue áspero y complicado el equipo de Camiña, que se plantó bien y en varios pasajes del encuentro estuvo al frente en el marcador, obligando a Goes a poner un 28 a 19 en el último chico para poder llevarse un trabajoso partido, en números finales de 78 a 73.

El primer cuarto fue tal vez el pasaje más lindo del encuentro en lo que a show respecta. Tanto los de Ponce como los de la Cúpula transitaron el inicio del partido con buena nota en materia de traslado y posesión del balón. Se atacaron mutuamente con claridad y criterio, y fue así que los goles llegaron desde las dos veredas en un alto porcentaje. Goes, tuvo en Warner a su mejor exponente, e hizo del lanzamiento de tres su arma fundamental, mientras que el conjunto de Colón, con un buen trabajo de Loriente y Delgado, estuvo algo más acertado en el poste bajo durante este período, que se cerró con victoria del visitante por mínima diferencia (25 a 24).

La emoción se mantuvo en el segundo cuarto, aunque no así la prolijidad del juego. En el comienzo, el Misionero (con Brian García y Charquero como abanderados)  siguió cosechando sus mejores frutos a partir del lanzamiento exterior, mientras que Olimpia proponía su partido en la zona pintada, bajo el impulso de un Nicolás Delgado que en varios pasajes se hizo incontrolable para el conjunto local.

El hilo conductor de este segundo chico fueron los nervios y el desorden de ambos conjunto. Se prestaron la pelota de a ratos, y también el protagonismo en el marcador,  llegando a un final de 41 a 39 para irse al descanso.

Fue el tercer chico donde Goes tal vez la pasó peor en el partido. El buen trabajo de Delgado en el poste bajo seguía siendo un problema, pero Loriente sumaba otro conflicto para el interés Misionero y encontraba gol desde los 6.25.

Ponce rotó las marcas y cambió la defensa para intentar opacar, entre Warner y Charquero, la buena noche de los internos del conjunto de Camiña, cosa que relativamente logró. Pero tampoco era lúcida la cara del ataque Goense, y se buscaba el aro rival de forma poco eficaz. Cerrando el cuarto nuevamente con tanteador a favor de Olimpia (54 a 50).

El invicto estaba en juego, así como la posibilidad de alejarse definitivamente del fantasma del descenso. Había que mejorar en el último cuarto todo lo hecho anteriormente en el partido, para evitar que el visitante se llevara el punto desde nuestra casa.

Y todo eso sucedió. Goes fue mucho más que su rival en el último tramo del encuentro. Apareció, de la forma más oportuna, la mejor cara de Acosta (Goleador del Misionero con 15 tantos), Dellapiane y Nesbitt en el partido, que fueron fundamentales para recorrer los últimos escalones del mismo.

El conjunto de Ponce salió a matar o morir. Ya de pique colocó un parcial de 7 a 0 para pasar al frente en el marcador y trazar una línea de quiebre en el partido, poniéndose el traje de ganador desde allí hasta el final, y abrochar una victoria que se logró a pulmón, no siempre jugando con claridad, pero sacando a la luz el carácter del equipo en los momentos justos. El score final fue de 78 a 73.

Este equipo no se armó para pelear el descenso, pero tras un comienzo de Liga donde costó encontrar el rumbo, no quedó más remedio que enrolarse en la zona de descenso.

Se enojó el Goes, y esa furia la vienen pagando los rivales. Se sintió tocado el Misionero, y salió al Reclasificatorio a castigar deportivamente a todos y cada uno de sus contrincantes.

Falta aún mucha tela por cortar en este “mini torneo” de la permanencia, pero el viejo Goes fue rápido por lo que quería, sin vacilar, y en ocho partidos, ya volvió a colocarse a la altura de lo que este plantel, cuya calidad no está en duda, merece.

El equipo va a volver fortalecido, en juego y en confianza al círculo de los que luchan por el campeonato.

Es difícil pensar entonces que este breve pasaje por la zona baja de la LUB, haya sido negativo, porque el equipo llega entonado, y podrá ganar o perder en lo que viene, pero va a ser una piedra en el zapato para cualquiera que se cruce en su camino.