Para aplaudir de pie

El Misionero abrochó una contundente victoria en cifras de 90 a 72. La fiesta fue en casa y frente al siempre difícil Urunday Universitario.
Goes salió desde el minuto uno a jugar como si fuera una final, concentrado y solidario, tanto en la marca como a la hora de atacar el aro rival. Se hizo superior en todos los aspectos del juego, frente a un verde del Prado que nunca encontró un funcionamiento, ni se sintió cómodo en el partido, a pesar de algún intento individual de Taboada y de un cierre prometedor del primer tiempo del partido, donde se colocó solo 4 tantos abajo del Misionero.

Los dos últimos cuartos, solo fueron confirmando en el score, aquella superioridad que Goes tuvo durante todo el match, pero que aún no había plasmado en el tanteador. Un gran partido de Jackson y Alexander, sumados a la soberbia conducción de Ale Acosta y el esfuerzo de Brian García, quien conoce las contraseñas como nadie para hacer levantar en aplausos furiosos a toda la Plaza de las Misiones, fueron agigantando al local con el paso de los minutos, y por el contrario quitándole fuerza a un Urunday que no pudo hacer pié.

Enorme victoria, que sirve para seguir afirmando en confianza al equipo, y que pone a Goes al tope de la tabla de la Liguilla.

El hincha está feliz, llena su cancha para ver a un equipo, que puede ganar o perder, pero vende cara su piel, y es capaz de poner en aprietos a cualquier equipo de esta Liga.

Tranquilo el Goes