Milagroso

Goes le ganó a Nacional un partido increíble en cifras de 82 a 81 y se coloca como líder en solitario de la Liguilla tras disputarse la tercera fecha. Con dos libres a falta de 4 segundos para el final de Alejandro Acosta, el misionero se llevó un partido que lo tuvo por debajo hasta ese mismo momento. Milagro en Plaza de las Misiones de un equipo que ya nos deja sin adjetivos para describirlo.

Aquellos hinchas que estuvimos en la Plaza de las Misiones la noche del viernes difícilmente olvidemos esta victoria. Por el trámite y por la importancia del punto, pero sobre todo por la rebeldía de un equipo que trajo una diferencia que llegó a ser de 20 puntos y jugó, probablemente, el peor partido desde que Gustavo Reig asumió la dirección técnica del equipo en lo que refiere al funcionamiento colectivo. Eso es total mérito del rival. 

Pero aún así, el corazón de Goes pudo con las distintas adversidades que fueron apareciendo a lo largo del partido y el equipo logró cerrar el juego entero, con la confianza de un grupo que está para grandes cosas. Ahí apareció la mano de Acosta, que metió dos libres que pesaban una tonelada y le terminaron dando la victoria al misionero, que nos hizo a todos un poco más felices.

El partido fue casi de película: Nacional fue verdaderamente superior a lo largo del primer tiempo y el arranque del tercer período. De la mano de un Danridge sensacional, pero con un juego colectivo y una defensa envidiables, el tricolor se llegó a poner a 20 puntos promediando el tercer chico frente a un Goes al que verdaderamente no le salía nada. Brian García intentaba tirar del carro, pero no bastaba porque los extranjeros no encontraban su juego y Acosta había salido lesionado faltando poco para el cierre del segundo cuarto.

Sin embargo, la reacción llegó cuando el partido estaba a punto de romperse y el pueblo misionero empezó  a creer que era posible. Alexander, que jugó todo el tercer cuarto con cuatro faltas, lideró una ofensiva que empezó a encontrar espacios desde el perímetro y así se comenzó a achicar diferencias. Acosta retornó con una visible molestia en su tobillo pero no fue impedimento para que ponga un par de bombas que hicieron delirar a la Plaza. Y qué decir de Brian García, que a su habitual ataque en rompimiento aportó una defensa terrible sobre Danridge para sacarlo del partido.

Así, el equipo de Reig lograba ponerse a un solo punto cuando sonó la chicharra que marcaba el final del tercer período. La remontada era una realidad, ahora había que ganar el partido.

Pero si traer el partido ya había sido difícil, imaginen cuánto se complicó cuando Alexander cometió su quinta falta en apenas 30 segundos del último cuarto. Encima, el visitante se iba a 8 puntos y, de a poco, la cosa se ponía negra. Pero este equipo no estaba dispuesto a morir en la orilla y volvió a encontrarse con los espacios necesarios para lastimar desde el triple.

Además, Jackson apareció con algunas ofensivas claves y Goes lograba ponerse en partido nuevamente. Faltando dos minutos y medio, y tras un doble del propio extranjero, el misionero volvía a ponerse a un punto y el partido ya prometía un final de infarto.

De ahí en más, cada pelota era una batalla en los dos costados. Nacional conseguía algún punto de la mano de Eziukwu o Delgado, pero Goes lograba responder con García, Acosta o Jackson, los tres pilares del equipo en el cierre.

A falta de 43 segundos para el final, el nigeriano Eziukwu volvió a aparecer con un doble para aumentar las diferencias a 3 puntos y poner tierra de por medio, pero Fernando Martínez, que hasta ese entonces no había logrado casi desnivelar, se inventó una bandeja rápida para volver a ponerse a uno y parar el reloj. Quedaban 37 segundos y se terminaba.

En la reposición, Nacional no logra tirar al aro pero la pelota quedó dividida y los árbitros cobraron pie de Fernando Martínez cuando el balón estaba en disputa. Quedaban 8 segundos y la pelota era del visitante.

Goes cortó rápidamente a Taboada para que vaya a la línea un punto arriba. Afortunadamente, el base malogró ambos tiros y en la recarga Brian García recibe la falta aunque no fueron libres, porque Nacional aún tenía otra falta más para dar. Con 6 segundos, el misionero vuelve a reponer y el visitante nuevamente decide cortar y dar la última colectiva previa a los tiros. Quedaban 5 segundos.

Sebastián Vázquez, desde abajo del aro, buscó a Acosta que se desmarcó y en el intento de tiro recibe una falta que significaba llevarlo a la línea y darle al misionero la posibilidad de ponerse por primera vez adelante en todo el partido. Sí, tras 39 minutos y 56 segundos de partido, Goes podía ponerse arriba.

Y Acosta no falló. No le pesó el momento ni la molestia en el tobillo que casi lo saca del partido. Puso ambos libres y Goes pasaba a ganar. El delirio de la Plaza ya era inexplicable. El misionero lo había logrado. Pero aún quedaba defender la última bola.

Nacional repuso para Danridge que fue defendido de manera excelente por García. El extranjero tuvo que pasar el balón a falta de un segundo y el tiro de Sarni, desesperado, no tocó nada. El milagro se había consumado. Goes ganó un partido de manera milagrosa y la Plaza de las Misiones festejó a rabiar, como si de una final se tratase.

No es solo un punto, es la demostración de que este equipo puede pelear aún sin jugar un buen partido, y la victoria de anoche lo demuestra. El corazón de Goes es gigante y este es un premio a nunca dejar de internarlo.

El misionero es el puntero y nos invita a soñar. Ahora hay que seguir partido a partido.

Link a las estadísticas: http://www.fibalivestats.com/u/FUBB/837148/pbp.html