Enano gigante

Con un triple de Fernando Martínez faltando 1.5 segundos, Goes se llevó un puntazo de Larre Borges ante Olimpia en cifras de 72 a 69. Sin Shaw y con la vuelta de Rick Jackson, el Misionero jugó con una actitud impresionante y tuvo en el “Enano” la jerarquía necesaria para llevárselo en el final.

En lo previo era un partido tremendamente complicado. Sin Shaw, con la vuelta de un Rick Jackson que llevaba seis meses sin jugar debido a una lesión y con un rival que venía entonado, además de contar con un gran plantel. Entre ellos, Brian García, un viejo conocido de Goes y muy aplaudido por los hinchas, que le reconocieron su paso por el Club. Lo cierto es que los de Gustavo Reig jugaron el partido con muchísima actitud (sobre todo defensiva) y eso bastó para contrarrestar las diferencias que existían entre los planteles en la jornada de hoy.

Goes arrancó sufriendo, y mucho. Un parcial de 7 a 0 en los primeros cinco minutos hacían presagiar una mala noche, pero el equipo se recuperó y puso un parcial tremendo, de 20-3, para cerrar el primer cuarto 20-10 y hacer delirar al pueblo Misionero que se acercó al barrio La Unión.

Las buenas sensaciones continuaron durante los primeros minutos del segundo período, pero de a poco Olimpia también se iba recuperando y empezaba a encontrar sus puntos. La entrada de Dickson, que debutaba en el visitante, fue importante para los de Jauri. De esta forma, el juego se fue igualando aunque Goes se mostraba algo superior en las acciones: Rick Jackson se empezaba a encender y el Misionero lo agradecía. Fernando Martínez generaba mucho en ofensiva y Brause ponía buenos minutos desde el banco, como nos tiene acostumbrados. Además, Borsellino y la entrega de siempre al igual que Aguilera, que hoy tuvo muchos minutos y se sacrificó en defensa por el peligro que generaban los perimetrales rivales. Llegaba el descanso y Goes se iba arriba por nueve (35-26).

Para el tercer cuarto las cosas se iban a volver a complicar. Olimpia, que manejó una rotación mucho más amplia que Goes, apretó en defensa y logró correr la cancha con cierta libertad. Además, el pick central le daba dividendos y costaba encontrarle la vuelta a lo que podían hacer Kiril Wachsmann y Reque Newsome en la pintura, sobre todo con el rebote defensivo. El visitante pasó alguna vez en el marcador pero Goes lograba tenerlo a tiro y hasta volver a pasar. Lo cierto es que, de ahí en más, la paridad fue absoluta (56-50 finalizaba el tercero).

En el último cuarto podía pasar de todo. Iba a ser difícil mantener la ligera renta con la que el Misionero llegaba al cierre, pero las chances de sorprender a todos y llevarse el punto eran reales.

La figura de Martínez, de a poco, se fue agigantando. Todas las pelotas empezaron a pasar por sus manos, y por ende toda la ofensiva también dependía de él. Con Rick Jackson más mermado desde lo físico tras jugar casi todo el partido, el “Enano” fue el encargado de mantener al equipo en el partido. Brause y Borsellino se sumaban en la ofensiva y también aportaban goles importantes.

Pero lo cierto es que el juego se puso doble a doble sobre el final. Olimpia sacaba cinco a falta de pocos minutos y parecía que se lo llevaba, pero el Misionero logró volver a traerlo y pasó por tres cuando solo quedaban 50 segundos para el final. En la reposición, los de Jauri lograron bajar hasta tres rebotes ofensivos hasta que Newsome fue a la línea. Tras errar el segundo, un nuevo rebote ofensivo provocó que Brian García vuelva a ir a la línea e igualar el juego a falta de 10 segundos. Increíblemente, la renta se iba.

Pero Martínez no quería saber nada con seguir jugando este partido. Tras una jugada que se ensució prácticamente desde el saque, el “Enano” atacó a su marcador desde el perímetro y clavó una bomba de tres puntos a falta de 1.5 segundos para el final. Larre Borges se venía abajo y Olimpia pedía minuto. El capitán Misionero se iba con una sonrisa picara al banco, sabiendo que la mitad del trabajo estaba hecho.

Afortunadamente, el triple de Loriente tras el minuto no tocó aro y el puntazo se fue para la Plaza de las Misiones. Contra todos los pronósticos, Goes logró sacar la cabeza y recuperar la alegría tras dos derrotas consecutivas.

Ahora, a confirmar el buen momento frente a Verdirrojo. ¡Tranquilo el Goes!