El esfuerzo no alcanzó

 

Goes cayó frente a Aguada en cifras de 63 a 76 y no pudo repetir la victoria conseguida en el Clausura. El misionero, que casi siempre estuvo abajo en el tanteador, se esforzó pero tuvo una noche realmente mala en lo colectivo. Además, el rival siempre estuvo mejor en el partido y prácticamente no falló en los momentos claves. García, Jackson y Martínez fueron el sostén de un equipo que nunca dejó de dar pelea pero que no pudo regalarle un triunfo a sus hinchas.

Se perdió justamente. No salió nada y a ellos, casi todo.  Así fue el partido y así lo indica el resultado final. Salvo un mejor arranque de partido, Aguada fue superior durante toda la noche de martes. Tácticamente bien, acertado en ataque y con la dosis de fortuna y acierto en los momentos claves para evitar cualquier tipo de remontada misionera.

Los de Reig, por su parte, sufrieron enormemente la mala noche de Alexander en ofensiva y la falta de acierto del equipo en casi todos los rubros (40% en tiros de campo, 22% en triples y 50% en libres, el gran debe de la noche) y así es prácticamente imposible ganar un partido parejo. El esfuerzo siempre estuvo - este equipo nunca deja de dar pelea - pero la realidad dice que no salió nada. Hay que aceparlo, dar vuelta la página rápidamente y afrontar el juego contra Welcome del viernes, porque aún queda mucho y no está nada dicho.

Goes arrancó mejor y logró irse arriba al finalizar el primer período (14-9). Pero Aguada, que corrigió mucho en defensa con la salida de Smith en el segundo cuarto, logró ponerse en partido y seguir de largo sobre el final. La entrada de Martínez y alguna bomba de García le dieron al misionero algo de aire y la posibilidad de irse al descanso largo en partido (32-37).

El tercer período ya sería otro cantar. El visitante salió decidido a romper el partido y Goes pasó por su peor momento de la noche. La ofensiva estaba siendo totalmente neutralizada por el aguatero, que encima encontraba espacios en ataque. Parecía que el misionero se quedaba sin fuerzas para seguir, pero de vez en cuando aparecía alguna individualidad que mantenía al equipo a flote y le daba esperanzas a sus hinchas. 

El final del tercer período mostraba que el partido realmente se había puesto cuesta arriba (43-59). Goes debía salir a matar o morir desde el arranque o el rival iba a poder manejar las rentas con comodidad.

Y la verdad es que se intentó. Acosta robó una pelota en el arranque y, de ahí en más, Goes logró ir reduciendo las diferencias a 9-12 puntos, pero los minutos fueron pasando y el equipo no logró hilvanar un par de ofensivas y defensivas que lograran meter al misionero en el juego. Cada vez que Goes se acercó, Aguada se inventaba algo que lograba poner tierra de por medio y terminar de sacar del juego a los de Reig.

En el final, un par de corridas del visitante maquillaron el resultado a favor del justo vencedor. Queda reponerse y rápidamente ponerse a pensar en Welcome, otro duro juego frente a un equipo al que ha costado jugarle toda la temporada. De alguna manera, allí estaremos los hinchas misioneros, en persona o sentimiento, pero allí estaremos, como cuando las cosas van bien o no tanto. ¡Tranquilo el Goes!