Con el alma

aplaudos

Goes venció a Trouville 64 a 60 en un final para el infarto. El misionero forzó el quinto partido de la serie sabiendo que no había mañana y el viernes ira por meterse en cuartos de final. Vázquez y Martínez, claves en el cierre para hacer delirar una Plaza de las Misiones repleta.

Con el alma. El alma del capitán, del “Pelado” Vázquez, que está viviendo el mejor momento de la temporada en el momento más importante. Hoy apareció con un doble clave en el cierre, un doble que metimos todos los misioneros y significó forzar el partido final. Sin  jugar bien pero poniendo lo que hay que poner en el cierre, los de Ponce lograron igualar un 2 a 0 y ahora la presión ya no solo está del lado misionero.

El partido fue malo. Era muy probable que el trámite se diera así, sobre todo teniendo en cuenta la victoria del pasado viernes. Goes sufrió mucho el encuentro frente a un rival que, por momentos, se sintió más cómodo en cancha. Corrigió errores defensivos y volvió a complicar al misionero en el ataque, pero el equipo supo reponerse de los momentos duros y se terminó llevando un puntazo.

El partido arrancaba muy errático. Goes presionando bien en defensa pero sin poder plasmarlo en el otro aro. Trouville, por su parte, nuevamente perdiendo muchas bolas y sin poder hacer las ofensivas fluidas, aunque Newsome encontraba espacios en la pintura.

En ese contexto, el misionero se iba ligeramente arriba en el marcador aunque la sensación era de que el rival estaba presionando bien. Con el correr de los minutos, Goes se empezó a encontrar con problemas en la primera línea de la ofensiva, ya que Trouville cambiaba muy bien de hombre y rara vez algún perimetral conseguía espacios a las salidas de las cortinas.

Además, los extranjeros visitantes (a excepción de “Mussa”, que fue absorbido por una defensa fenomenal de Brian García) encontraban sus puntos y Matthews se complicaba temprano con las faltas.

El final dejaba un parcial de 17 a 14 a favor del locatario, que ya contaba con los ingresos de Martínez y Charquero. La ventaja era mínima y había que corregir mucho para tener tranquilidad.

Sin embargo, el segundo  período iba a ser lo peor del equipo en el partido. Trouville encontró en Bascou e Izuibejeres tiro perimetral mientras que el panameño Oglivie seguía a lo suyo. El rojo de Pocitos logró dar vuelta el marcador frente a un Goes carente de juego y muy entreverado en defensa.

El visitante abría 5 unidades promediando el cuarto, una barbaridad para lo parejo que era el partido. El misionero encontraba en Vázquez y García algunos puntos pero, si no era desde el libre, era muy difícil convertir. Warner comenzaba a hacerse fuerte en la pintura mientras que Matthews realizaba un aceptable partido en el rebote.

Sobre el final, un mal cierre le permitía a los de Tito sacar 8 de renta e irse mucho mejor al descanso. 27 a 35 a favor del visitante. En Goes no entraban los triples (0/6 en 20 minutos) y la mano se complicaba. Para el tercero había que salir enchufados para rápidamente meterse en el partido nuevamente y no empezar a desesperarse.

Afortunadamente, un parcial de 9 a 0 en los primeros 3 minutos volvía a darle esperanza  a los hinchas misioneros, que una vez más agotaron las entradas y llenaron nuestra casa. Matthews apareció con 6 puntos seguidos mientras que Fernando Martínez ponía libres importantes para pasar a ganar enseguida.

Trouville, que veía como la diferencia se esfumaba, nuevamente encontró algo de juego de la mano de Izuibejeres, el mejor de la noche en el visitante. Newsome aportaba lo suyo en ataque y Romero realizó una buena defensa alta sobre Acosta.

Sacaba 4 el visitante tras un doble de “Mussa”, el único tiro de campo que encestó. El extranjero fue muy bien defendido por García, que volvió a ser una figura destacada del equipo.

A medida que pasaban los minutos, la paridad se iba haciendo más evidente. Cada posesión se jugaba como la última y las pérdidas estuvieron a la orden del día. Era muy difícil no contagiarse de los nervios generalizados que había en cancha, porque las cosas no salían prolijas y porque el partido estaba lejos de estar controlado.

Sobre el cierre llegó el primer y único triple que encestó el misionero en el partido. Un triple muy importante, porque le daba ventaja por la mínima al local en un momento muy malo desde lo colectivo. Vino de la mano de, cuando no, Brian García.

El tercer “chico” se iba con el marcador igualado en 46. Justo por lo mostrado por ambos equipos hasta ese entonces y con la certeza de que los últimos 10 minutos iban a ser de infarto.

Y así fue. El último período estuvo lleno de emoción y errores, pero tuvo a un solo equipo jugando con el alma, y ese fue Goes.

Las ventajas seguían siendo mínimas, aunque el visitante se complicaba rápido con las faltas. Oglivie e Izuibejeres, a su vez, llegaban a cuatro faltas personales y debían salir por precaución, mientras que Matthews era el único hombre comprometido en el local.

Justamente, el interno misionero iba a ser eliminado por quinta falta cuando restaban 7 minutos para el final. Una baja sensible teniendo en cuenta la defensa sobre Newsome. Pero Goes supo reponerse y encontró en Charquero compromiso defensivo, clave en el cierre.

Warner empezaba a cargar ofensivas (con más libertad aprovechando las cuatro faltas de Oglivie) y García era el único que lograba romper las líneas defensivas de Trouville. En el otro aro, Romero aportaba buenos minutos y los internos visitantes encontraban goles que le iban dando ventajas mínimas a los suyos.

Así llegamos a los últimos 2 minutos. Trouville arriba por dos unidades y Goes intentando presionar en defensa para igualarlo y meterle toda la presión que genera la Plaza de las Misiones al rival.

Warner corrigió una excelente penetración de Brian García y le daba el empate al misionero cuando restaba apenas un minuto para el final. En la recarga, Newsome recibe una falta tras encontrarse con una pelota pérdida en la llave y va a la línea. Afortunadamente, el nacionalizado marró ambos tiros y eso le permitió a Goes atacar con 51 segundos en el reloj.

Brian García recibe la pelota y se manda al aro ante 3 defensores rivales. El balón bailó en el aro pero no entró, y ahí apareció el capitán Sebastián Vázquez para bajar un rebote enorme y luego meter un doble festejadísimo por todos los misioneros. Restaban tan solo 25 segundos, Goes se iba dos puntos arriba y Tito pedía minuto.

En la recarga, Trouville tenía la opción de empatar o pasar, pero la defensa misionera fue excelente y forzó un caminar de Oglivie a falta de 7 segundos que le daba media victoria al local.

La reposición desde el costado ofensivo encontró a Fernando Martínez, que metió dos libres muy pesados y le daba cuatro de ventaja a los suyos. El rojo sacó desesperado y el triple de “Mussa” quedó cortísimo. Final y victoria enorme que significa nada más ni nada menos que igualar la serie y forzar el quinto juego.

No se jugó bien, pero se jugó con el alma. Y por ahí se explica la victoria. Todos vimos la mano comprometida tras la derrota en el segundo punto, pero este equipo supo sobreponerse al mal arranque y dio un paso al frente cuando más se necesitaba. El próximo viernes será una final y el apoyo de la hinchada estará garantizado. Nos vemos en el gimnasio de calle Chucarro para intentar llevar a los nuestros una vez más a cuartos de final.