Clásico y pico

Goes enfrenta a Aguada en el Palacio Peñarol en uno de los clásicos más emocionantes de los últimos tiempos, y es que el ganador se colocará líder de la Liguilla tras cinco partidos disputados sobre siete posibles. El misionero, que llega de caer frente a Malvín, buscará repetir el triunfo del Clausura pasado  e intentará volver a mirarlos a todos desde arriba. No será fácil, pero este equipo tiene con que pelear.

El pasado martes, el equipo de Gustavo Reig fue derrotado por primera vez en lo que va de la Liguilla visitando el gimnasio de Malvín. De ninguna manera esto significa que Goes esté en un bajón de juego o nada que se asemeje, simplemente que existen ciertos rivales que se nos dan mejor y otros que se nos dan peor. Y el “Playero” ha sido, a lo largo de toda la Liga, un rival al que el misionero no ha podido encontrarle la vuelta.

Con Aguada la cosa es distinta. Caímos en el Apertura, es verdad, pero se jugó un partido excelente hasta los últimos minutos de juego. Ese día faltó fineza para cerrarlo y los errores se pagan caros cuando es un partido tan parejo. En el Clausura, sin embargo, el misionero fue absolutamente superior al rival de esta noche. No se mereció sufrir para llegar a la victoria, pero ellos tuvieron acierto en el cierre y hubo que esperar hasta el final para poder festejar tranquilos.

No se sabe lo que pasará esta noche, pero lo cierto es que Goes ya demostró que tiene herramientas para doblegar a Aguada en ambos partidos, y eso tiene que darle tranquilidad a los jugadores y cuerpo técnico. Los clásicos son partidos mucho más emocionales de lo normal, por eso mucha veces lo basquetbolistico pasa a un segundo plano. Aun así, los partidos se ganan jugando, y a eso se tiene que aferrar el misionero.

Y principalmente a su defensa. Los de Reig han basado victorias frente a rivales de relieve limitándolos en ataque y corriendo siempre que la jugada lo permita, porque nada lastima más que un robo y conversión rápida (la marca registrada de este equipo).  Entonces, una vez más, la defensa volverá a ser la clave frente a un rival que tiene grandes tiradores y ahora suma un nuevo extranjero con buena mano al que también habrá que prestarle atención.

Las individualidades deben aparecer, pero el juego colectivo en ataque tiene que volver a ser fluido. En los últimos dos juegos se ha visto un deterioro en el movimiento del balón, y esta noche habrá que apelar a la memoria colectiva de un equipo que es casi imposible de defender cuando los perimetrales se mueven bien. A Aguada se le facilitará mucho la tarea si el ataque misionero es estático, ya que los jugadores visitantes son más corpulentos y pueden ocupar espacios mejor.

Por último, la hinchada. Con su sector repleto, cantando desde mucho antes que comience el juego, con banderas rojas y azules a lo largo de toda la tribuna Magallanes, con la pasión de siempre. Con eso ya alcanza, con la pasión y el compromiso por este club de siempre. 

Goes saldrá en busca de un clásico histórico. Con su gente apoyando y empujando, nada parece imposible.

 Tranquilo el Goes.